Eduardo escribió:Yo no estoy animando a nadie a matar. ]Solo digo lo que ocurriría de forma natural. Si entras o estas en un estado de guerra tú eliges entre ser asesinado o defenderte con el resultado que sea. Si por ejemplo, la última castradora de la que tenemos conocimiento, al final quedara libre o reducida su condena, ¿qué estáis proponiendo, que el castrado se quede de brazos cruzados?, como de hecho ya ha ocurrido en el pasado. En este mundo no hay justicia, luego uno, en determinadas circunstancias, tiene que tomarla por su mano si quiere mantener su dignidad. Es más, en el régimen en que vivimos una mujer no es que se tome la justicia por su mano (porque en la mayoría de los casos no tenía nada por lo que tomar justicia), es que hace lo que le viene en gana, y puede mutilar y matar a un varón siendo aplaudida y reconocida por ello. No mezclemos las aspiraciones espirituales de quien decide abandonar la vida mundana para dedicarse a la meditación y al crecimiento interior (ese se alejará de toda forma de violencia, por más mínima que sea) con una persona que viene de trabajar en la soldadura. Si esto no tercia radicalmente los varones tendrán dos opciones, dejar de ser lo que son, o seguir siendo lo que son, y estos serán perseguidos. Si preferís animar a que, en nombre de una paz que no existe, se anulen, "controlando su desesperación", entonces no hablamos el mismo idioma. No hace falta esperar al genocidio, porque el genocidio ya ha empezado. Y la historia ya nos ha dado ejemplos suficientes de que las posturas "hippiepacíficas" y "políticocorrectas" son el lubricante con el que el régimen nos folla por el culo antes de darnos muerte.
Simplemente, genial. La parte que he destacado en negro me parece sublime, llena de verdades como puños. Yo pienso lo mismo, y añadiría que a veces pecamos precisamente de ser demasiado benevolentes; en parte es lógico, porque esto muy probablemente se deba a que no somos unos canallas desde la cabeza hasta los pies, como sí lo son los integrantes del régimen hembrista, pero ello no conlleva que, ante las injusticias brutales que padecemos los varones, y, lo que es aún peor, el silencio -cuando no la risa y la burla- que éstas provocan en gran parte de la sociedad, uno acabe tomándose la justicia por su cuenta. Es más, ni tan siquiera creo que sea necesario ser denunciado en falso para que esto se produzca, ya que, de un modo u otro, todos los hombres, con independencia de nuestra nacionalidad y lugar de residencia, somos criminalizados falsamente desde el mismo momento en que nacemos, acusándosenos de todos los males de la humanidad y de ejercer una supuesta (¡pero que muy supuesta!) discriminación contra las mujeres.
En estas circunstancias, ¿qué varón puede asegurar que será capaz de mantener el temple de por vida? -Lo de "vida"... En fin...Era una forma de hablar.
" Las mujeres perjuran ante los tribunales con mucha más frecuencia que los hombres, y sería cuestión de saber si debe admitírselas a prestar juramento." (Arthur Schopenhauer)
"La espiritualidad elevada e independiente, la voluntad de estar solo, la gran razón es sentida ya como un peligro; todo lo que eleva al individuo por encima del ramado e infunde respeto al proismo es calificado, a partir de ese momento, de malvado; los sentimientos equitativos, modestos, sumisos, igualitarios, la mediocridad de los apetitos adquiere ahora nombres y honores morales." (Friedrich Nietzsche)
El hombre que agrede a otro hombre por defender a una mujer, ése no es un hombre: ¡Qué hijo de puta que es! (Cienxcien_Viril)